Jugar versus juego

Jugar versus juego

El título de este post puede que te recuerde aquella magnífica anécdota de Camilo José Cela sobre estar dormido o estar durmiendo, pero no! No es un “juego de palabras”

La diferenciación viene del inglés, donde las palabras se diferencian más: Game versus Play.

Jugar ( Play ) es un acto que muchos filósofos han definido como divertido en si mismo, sin un objetivo concreto: diversión por diversión.
El juego ( Game ) sin embargo, supone seguir unas reglas, unas normas de participación que todos los jugadores ( aunque seas tu sólo ) deben aceptar ( si no, no hay juego posible porque se “rompe la baraja” ) Pero además el juego supone un objetivo, una meta y por lo tanto se puede medir un logro: es decir, hay un marcador

¿Por qué es importante esta distinción? Para ver la diferencia, déjame que te proponga un pequeño ejercicio: Haz una lista de cosas que haces normalmente y que te resultan divertidas, pero que haces sin un objetivo concreto, sólo para “pasar el rato” En mi caso por ejemplo puede ser ver qué dicen los amigos en Facebook. Luego haz otra lista en la que pondrás cosas que te parecen divertidas, pero que requieren seguir unas normas, una forma de hacerlas y que además tienen un objetivo y suponen un reto. Mi ejemplo aquí sería, escribir un blog ( en efecto, no lo hago por pasar el rato )

Una de las ideas básicas de eso que llamamos “gamification” es aplicar mecánicas de juego a situaciones que en realidad no lo son. Es decir, experimentar cualquier actividad jugando, o como si fuera un juego, aunque sean situaciones “serias” como el trabajo, el mantenimiento de tu hogar, los impuestos….

Te pongo otro ejemplo: para mi “hacer cosas en casa” no es precisamente divertido. A veces me pongo muy nervioso porque veo algo sucio o desordenado, pero otras tengo la cabeza en otra cosa o no me apetece lo más mínimo. Para hacer estas tareas necesarias más divertidas, a menudo juego a “me he acordado de…” A continuación explico en que consiste y luego retomo este tema de jugar verus juego.

¿En qué consiste el juego? La mecánica es sencilla: se trata de conseguir puntos cada vez que me acuerdo de una de esas cosas de la casa de las que habitualmente no me acuerdo. Por cada cosa que recuerdo: 5 puntos. Si al final del día llego un mínimo de 50 puntos me doy un pequeño regalo, que puede ser físico ( una compra ) o emocional ( ver una película que te gusta, jugar a un videojuego … )

Parece una tontería, pero el hecho de fijarte un objetivo hace que ese día ( reconozco que no juego todos los días ) recuerde muchas cosas, mientras otros días directamente desaparecen de mi cabeza. El jugar fija la atención ( que es este caso el el objeto del juego ) y lo hace divertido ( cuando no tienes ganas de sacar la basura y recuerdas que son 5 puntos tienes una motivación extra )

“Me acuerdo de…” es un juego. Tiene un objetivo, tiene unas reglas y tiene una recompensa asociada. Sin embargo, y aquí retomo el tema de jugar, no siempre participo en juegos. A veces, sobre todo cuando tienes mucho trabajo y acumulas mucho estrés, lo que el cuerpo te pide hacer es sólo jugar. Es decir, pasar el rato, sin un objetivo sin unas reglas. En mi caso esto puede ser por ejemplo, leer por encima los muchos blogs que sigo habitualmente, o empezar un libro porque en ese momento te pica la curiosidad, pero no continúas con otro que empezaste hace dos días ( y dentro de dos días seguramente dejar de leer el que he empezado hoy )

Jugar es agradable porque nos da la sensación de libertad, de diversión sin reglas. Creemos que es de verdad lo opuesto a trabajar, cuando el juego también lo es ( y puede ser más productivo )

Como ya sospecharás, esto se puede aplicar a uno mismo, pero también a cualquier situación como nuestro trabajo, negocio o nuestros clientes.

“Hacer algo divertido no tiene por qué ser algo sin objetivo o sin reglas. Sin reglas no hay juego, sin objetivo no hay meta y por lo tanto no hay premio. Se puede lograr diversión, buscando un resultado ”

El juego puede aumentar nuestra productividad, mejorar la relación con nuestros clientes y cambiar nuestras o sus actitudes respecto a las cosas.
No tiene nada que ver con las insignias tipo Foursquare, o con los rankings o con los puntos ( eso son los elementos con los que llevar a cabo el juego ) Pensar en el objetivo y en cómo hacerlo divertido es lo que hace del juego algo más productivo que jugar.

Piensa ahora en tu presencia en social media, y dime sinceramente. ¿Es un juego, o es sólo jugar?

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  1. [...] Como bien dice René, en el mundo hay dos clases de empresarios: los Lego y los Playmobil. Los Playmobil ven la realidad como algo que sale de una caja, los Lego sin embargo construyen su propia realidad. Quién puso esos carteles por la empresa debió ser alguien tipo Lego porque se enfrenta a la realidad jugando. [...]

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