02 Oct, 2008
Cinco cosas sobre estrategia que aprendí en Buscando a Nemo
Posted by: jgodoy In: Estrategia
Una de las ventajas de ser padre de un niño de 2 años es que redescubres el mundo. Enseñarle todo desde cero hace que pienses en las cantidad de cosas que das por hecho en esta vida. Por ejemplo: las películas se ven sólo una vez ( en el mismo fin de semana al menos ) ¿Quien querría ver la misma película tres veces, o cuatro, en menos de 48 horas? Mi hijo claro!
Otra ventaja es que aprendes tu tanto como aprende él. Así que enseñando y aprendiendo estas son las cosas que he sacado en claro después de ver Buscando a Nemo 19 veces:
1. El mar es peligroso
Puede parecer obvio pero es importante tenerlo en cuenta. Salir de la anémona pensando que ahí afuera hay peligro no es lo mismo que salir confiado. Pero tiene tanto o más peligro, quedarse sin salir.
A muchas empresas les pasa que el peligro les paraliza y prefieren no salir de su anémona particular no sea que les pase algo malo. Para ellas es mejor quedarse jugando en la piscina de esponjas.
2. Nadie llega más lejos que el que no sabe a donde va
Esta ya me la sabía, pero nunca antes había visto tan claras las ventajas de sufrir pérdidas de memoria a corto plazo, como le pasa durante toda la película a Dori, el pez azul.
Si las empresas pudieran olvidar muchas cosas con tanta facilidad cruzarían el océano para conseguir algo grandioso. Aprender y desaprender, que difícil nos resulta a veces.
3. Si no dejas que lo intenten, nunca sabrás si podían conseguirlo
Proteger demasiado a nuestros hijos/empleados/clientes no es ayudarles en realidad. Aunque puedan verse perjudicados, es mayor el perjuicio de no dejarles desarrollar sus capacidades.
No se trata de dejar que a Nemo se lo trague el sistema de limpieza de la pecera, pero tampoco hay que impedirle que intente salir por si mismo del tubito de aspiración. Un poco de innovación nunca viene mal a la empresa, y si se busca controlar el riesgo siempre se puede hacer primero en una pecera y luego ya se saldrá al mar.
4. Sin preguntar no llegarás lejos
El mar es inmenso, pero no eres el único pez en el. Sólo pidiendo la colaboración de los demás podrás acometer grandes empresas.
La alternativa es no vivir ninguna aventura y entonces no necesitarás la ayuda de nadie. El problema es que a veces, hay que saber hablar “balleno” es decir, conocer el lenguaje de nuestros clientes y no quedarnos en nuestra propia jerga profesional
5. No sabemos si las cosas van a salir bien ( pero salen )
La confianza y el optimismo cuentan para lograr tus metas. El miedo paraliza. Cuando Marlin y Dori están dentro de la ballena y esta les dice que se dejen caer hacia el fondo, nadie les asegura que no acaben en el estómago del animal.
Dori asegura que todo va a salir bien y Marlin le pregunta por qué sabe que todo va a salir bien. Dori responde que no lo sabe y el padre de Nemo aunque tiene la respuesta que se temía decide dejarse caer.
Al final lo que quería la ballena es que entrasen en la corriente de su chorro de agua y al caer salen disparados por el agujero de su lomo. Todo sale bien pero si no se hubiesen aventurado todo hubiese acabado mal.
Los directivos tiene la obligación de preguntar cosas incómodas y no siempre sus colaboradores tendrán las respuestas que espera, pero al final hay que apostar. Que tu compañero de aventuras sea franco y sincero ayuda y mucho.
Por último un bonus extra, dedicado a los que buscan ser virales: si quieres que todo el mundo hable de tus hazañas, tendrás que cruzar el océano, escapar de los tiburones, sobrevivir a las medusas, viajar con las tortugas y viajar el el interior de una ballena. Por menos de eso la gente ni se molesta.
