
Llevo mucho tiempo sin hablar de analítica web, con el juego que da
así que aquí comienza una serie de 3 entradas sobre el tema
Como casi todo, la analítica web está cambiando. Ahora que con Google Analytics parecía que cualquiera puede ser analista, va y se nos ocurre introducir nuevos elementos a la ecuación. Como si no fuera ya difícil por si sola.
¿Qué no todos podemos ser analistas? ¿Que la analítica web es difícil?
Cualquiera puede puede utilizar una herramienta de análisis, como cualquiera puede manejar una herramienta de blogging, pero no por ello uno es Avinash Kausik, o Enrique Dans. Son las personas las que aportan valor y calidad a lo que hacen, no las herramientas que manejan.
Digo esto un poco movido por la satisfacción que he recibido hoy, cuando un cliente al que presentamos uno de nuestros habituales informes, nos ha pedido que tomemos sus datos en bruto y le preparemos un informe ( sobre una campaña en la que no hemos participado en nada ) Va a ser que tenía razón cuando apostaba por hacer del análisis de información una fuente de negocio.
Que la analítica web es difícil es algo que todo analista sabe, pero la dificultad no está en lo que hacemos cada día, en lo que sale bien, sino en los mil y un detalles que pueden fallar y fallan. No es el dato el que lo complica sino el dato mal tomado, o no tomado en absoluto.
Si quieres comprobar lo que estoy diciendo prueba a medir la temperatura a un grupo de 100 personas, a intervalos fijos de 2 horas, durante 5 días seguidos y anotando cada resultado en una hoja de cálculo. Si al terminar no has tenido dificultades para reunir todos los datos, entonces reconoceré que la analítica web es fácil, como lo es tomarle la temperatura a un niño, una vez al día.
Sobre esta idea, he encontrado una excelente analogía que diferencia entre analistas de sobrero negro y analistas de sobrero blanco ( Black hat / White hat ) de igual manera que se distinguen en SEO a quienes utilizan trucos y mentiras de los que no.
Black Hat Analytics:
- Está casado con la herramienta
- Duerme con los datos ( cree que siempre son ciertos )
- Mide sin emoción
White Hat Analytics:
- Ama todo tipo de datos ( cuantitativos y cualitativos )
- Nunca asume que todo es correcto
- Se centra en resultados de negocio
O dicho de otro modo: La analítica web ha dejado de ser un territorio de técnicos y se ha convertido en una disciplina de marketing. Pero eso es motivo de un segundo post.